El pH del Agua de Riego

 

Autor: Ing. Fernando Hernández

El pH del agua de riego, al igual que la conductividad eléctrica, es otro parámetro muy importante en especial para la fertirrigación, la disponibilidad de nutrientes y la precipitación de fertilizantes están estrechamente relacionados a este parámetro. Este documento busca analizar el efecto que produce el pH del agua de riego sobre los cultivos y como mejorar este parámetro para llevarlo a niveles óptimos.

 

El pH del agua de riego dependiendo de la fuente de agua.

 

El pH del agua de riego depende fuertemente de la fuente de agua de donde proviene y también depende de los fertilizantes que le adicionamos en el proceso del fertirriego.

Si el agua se extrae de un pozo profundo que atraviesa suelos calcáreos o roca tipo calcita, la tendencia es que el agua tenga un pH alto y sea muy alcalina, por otro lado si el agua se extrae de un río que atraviesa una zona industrial donde se emiten muchos gases sulfurosos, entonces el agua será de un pH ácido. En Europa por ejemplo se habla de la lluvia ácida producto de la actividad industrial y los ríos tienen aguas ácidas, en Latinoamérica dicho problema se presenta cerca de refinerías de petróleo y plantas eléctricas que trabajen con carbón.

Si el agua proviene de un río que atraviesa una selva virgen, entonces es de esperar un agua ligeramente ácida producto de la actividad de los ácidos húmicos y fulvicos presentes en la materia orgánica en descomposición, la cual se ubica en el sotobosque de la selva, sin embargo esta condición no es desfavorable, al contrario es altamente conveniente.

El pH del agua de riego dependiendo de los fertilizantes que se añadan.

 

Una de las ventajas del riego por goteo y por aspersión, conocidos tambien como riegos presurizados, es la posibilidad de añadir fertilizantes al agua de riego y así nutrir la planta al mismo tiempo que se suplen sus necesidades de agua, este proceso se conoce como fertirriegación.

Hay fertilizantes como el fosfato monopotásico o  la ureafosfato que tienden a acidificar mucho el agua de riego, por el contrario si usted utiliza potasa caustica esta tiende a alcalinizar mucho el agua de riego. Si se utilizan los fertilizantes sin conocer el efecto sobre el agua se corre un gran riesgo, al contrario si usted conoce el efecto que este tiene sobre el agua puede entonces hacer combinaciones de fertilizantes para llevar el pH del agua a niveles óptimos.

Es práctica habitual en nuestro programa de asistencia técnica, el cambiar los fertilizantes a utilizar con el objeto de ajustar el pH de la solución de riego de acuerdo a los objetivos que nos planteamos en un caso particular.

El pH del agua de riego y la disponibilidad de nutrientes.

 

Hay un cuadrito famoso que resalta la disponibilidad de nutrientes de acuerdo al pH del agua de riego, del sustrato o del suelo, en este apartado no pretendemos repetirlo, sólo deseamos dar unos tips que a nuestro parecer son los problemas mas comunes que se presentan de acuerdo a nuestro programa de asistencia técnica.

1-      Si el pH es ácido se presentará  deficiencia de  potasio primero y de nitrógeno después.

La deficiencia de potasio se evidencia en sustratos con pH acidos cerca de 4,5


2-      Si el pH es alcalino las plantas mostrarán deficiencia de hierro y zinc primero y luego mostrarán deficiencia de fósforo.

Deficiencia en hierro en pH alto  por encima de 6 en sustratos


Ambas situaciones son inconvenientes y ameritan hacer correctivos de acuerdo al caso presentado.

El pH del agua ideal.

 

Existen cinco  fases del agua de riego al momento de definir el pH del agua:

La primera es la fuente original que es deseable que se encuentre cerca de la neutralidad o ligeramente ácida, con pocas sales para que el efecto tampón sea menor y fácilmente pueda ajustarse el pH al nivel deseado. (pH entre 5 y 7,5)

La segunda es en los tanques donde se encuentran las soluciones concentradas, las cuales tienden a ser mas estables si son fuertemente ácidas (pH = 3).  A pH mayores que siete tiende a convertirse los nitratos en amoniaco y a perderse por volatilización. En el tanque donde se encuentran los micronutrientes un pH ácido mantiene los micronutrientes en solución y no precipitan en el fondo del recipiente dejando ser aprovechables para las plantas a pesar de creer usted que se los agregó a la solución.

La tercera es después que se mezclan los nutrientes con el resto del agua de riego y viajan en una tubería y en unas mangueras hasta donde están las plantas, en este caso si el pH es muy alto se precipitará  el hierro y probablemente los fosfatos, también precipitarán el calcio y el magnesio con fuerte tendencia a tapar las mangueras de goteo, el pH del agua en esta fase debe estar entre 5 y 6, preferiblemente mas cerca de 5 que de 6.

La cuarta es en el sustrato, cuando reacciona el agua con los nutrientes que no ha absorbido el cultivo y con la materia orgánica del suelo, también interviene el efecto de la absorción activa de la raíz al absorber cationes y aniones discutidas en los artículos sobre nitrógeno y potasio. En esta fase lo ideal es un pH cercano a 5,5.

La quinta es el agua de drenaje que sale del sustrato y que no fue aprovechada por las plantas, esta agua muestra el balance final de la actividad del cultivo en comparación a los nutrientes que se le agregaron al agua de riego. Esta agua debe ser analizada por nosotros al igual que un médico analiza una muestra de orina, ambos líquidos son desechos, pero dicen como es la salud del paciente. El pH del agua de drenaje debe estar cerca de 5,5.

El pH del agua de riego se puede corregir.

 

Para bajar el pH del agua de riego se puede agregar ácidos como el nítrico, el fosfórico y el sulfúrico, en el entendido que el ácido nítrico y fosfórico son neutralizados por la raíz al momento de absorber los nitratos y los fosfatos respectivamente, por otro lado el ácido sulfúrico no es neutralizado por la actividad de la raíz y su efecto es mas a largo plazo en el sustrato. Para entender el efecto de la raíz en la neutralización del ácido nítrico les recomendamos leer el artículo sobre el nitrógeno, en el caso del fosforo el proceso es similar pero aún no hemos escrito el artículo sobre este nutriente.

También se puede bajar el pH usando fertilizantes como el fosfato monopotásico y la ureafosfato que son de reacción ácida tanto en el agua de riego como en el sustrato. El sulfato de amonio es neutro al agua de riego pero acidifica la solución del agua en el sustrato por la actividad de la raíz.

Para subir el pH se puede usar hidróxido de potasio (potasa caustica), hidróxido de sodio (soda caustica) o hidróxido de calcio (cal), en el entendido que la cal es poco soluble en agua pero si el agua es ácida tiende a solubilizarla, lo ideal es no subir el pH del agua de riego por encima de 6 para que el calcio no precipite de nuevo y tape los goteros.

El pH también se puede subir usando mas fertilizantes nítricos que amoniacales, entonces la raíz sola hará el ajuste del pH.

Las interacciones entre fertilizantes y el pH del agua es muy compleja y extensa, si usted tiene alguna duda puede escribirnos a nuestro correo electrónico comentarios@agro-tecnologia-tropical.com   si desea asesoramiento continuo para lidiar con este y otros parámetros que afectan la producción, puede visitar nuestro programa de asistencia técnica por internet donde también podremos ayudarlo.

Advertencia: este texto ha sido escrito para dar información a los agricultores, por lo tanto  los estudiantes, profesores y científicos deben visitar el artículo sobre extensión agrícola para ver el alcance de nuestra página web

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