Autor Ing. Agr:MsC Arístides Campos

El cultivo de la parchita maracuyá (Pasiflora edulis) presenta varias particularidades a ser tomadas en cuenta, en este documento revisaremos los principales factores a considerar como la altura sobre el nivel del mar, presencia del polinizador, la genética, el riego y la fertilización.

Frutas de parchita maracuya

Cuando un productor tiene el interés de cultivar un rubro que se considera un manjar por sus características peculiares de sabor, aroma y aceptación mundial, entonces se debe comprometer a desarrollarlo con las mejores técnicas de manejo, que le proporcione al consumidor la satisfacción de estar consumiendo lo que en esencia es, un ¡Manjar!. En esta disertación  nos comprometeremos a indicarles de forma muy sencilla la manera de lograrlo.
Comencemos por decir que este cultivo de la parchita maracuyá se puede realizar en pisos altitudinales que van desde 40 m sobre el nivel del mar (msnm) hasta los 1500 msnm sin comprometer sus niveles de productividad, siempre y cuando exista el principal polinizador como lo es el Cigarrón, insecto del género Xylocopa que por su gran tamaño es capaz de transportar el polen que hará posible que se desarrolle la semilla que rodeada de un mucilago especial será el deleite de todos, en un próxikmo capitulo disertaremos sobre la polinización natural y sobre la polinización manual o asistida en el cultivo de la parchita maracuyá..
Se debe considerar también que esta planta por presentar un factor de incompatibilidad, es decir una misma flor de una misma planta de parchita maracuyá no puede formar progenie (fruto y semilla), por lo tanto se requiere que existan plantas de características morfo- genéticas diferentes, por ejemplo que sean unas de forma redonda y otras de forma alargada o de tonos diferentes del color amarillo.
Importantísimo es señalar que el cultivo de parchita maracuyá en condiciones de exceso de humedad no se desarrolla adecuadamente y esta propensa a ser afectada por enfermedades fungosas (hongos), entonces debemos decir que la selección del sitio donde se va a plantar debe ser bien drenado, tanto superficial como internamente. El no contar con agua para riego, no es una limitante para el cultivo de la parchita maracuyá  ya que la planta es tolerante a la sequía y si se considera una plantación para cosechas concentradas la misma se pudiera iniciar con el período de lluvias, con estas se logra iniciar el primer período de floración que esta por los 185 días después del trasplante y la cantidad de agua acumulada en el suelo es suficiente para lograr la cosecha ya que el fruto se termina de formar hasta la maduración en 80 días después de ser fecundada la flor. Es decir, el primer ciclo de producción comienza a los 270 días después del trasplante.
Por otro lado, la condición de baja fertilidad del suelo no representa una gran limitante para el cultivo de la parchita maracuyá, ya que  se adapta muy bien, sin embargo, un buen análisis de suelo ayudará  a establecer el mejor plan de fertilización que permitirá obtener los máximos rendimientos.
Por otro lado, la condición de baja fertilidad del suelo no representa una gran limitante para el cultivo de la parchita maracuyá, ya que  se adapta muy bien, sin embargo, un buen análisis de suelo ayudará  a establecer el mejor plan de fertilización que permitirá obtener los máximos rendimientos. Se debe considerar que los aportes de nutrientes de forma adecuada serán garantía de la buena calidad de la fruta, para calcular la cantidad de fertilizante de acuerdo al rendimiento esperado favor completar la información que se solicita a continuación:
Realmente los productores que han utilizado nuestro programa de asistencia técnica convencional han tenido excelentes resultados, ahora ponemos a su disposición el programa de asistencia técnica por internet para mejorar su cultivo de parchita maracuyá.

Rendimiento esperado: Kg/Ha

Cultivo:

Los aportes de otros elementos como hierro, zinc, manganeso y boro, por ser utilizados por las plantas en menor cuantía no dejan de ser importantes y hemos observado que aplicando un fertilizante con 4,5% de hierro, 2,1% de zinc, 1% de manganeso y 0,3% de boro puede cubrir las exigencias del cultivo. Estos aplicados por lo menos una vez por semana bien de manera foliar o por el sistema de riego. En nuestra experiencia hemos comprobado que se debe complementar el aporte de boro ya que es un elemento de extrema importancia para poder lograr el cuaje efectivo del fruto de la parchita maracuyá ya que actúa como estimulante de la fecundación del óvulo que dará origen a la semilla, por lo que un aporte de boro al 7% a razón de 3 cc por litro por hectárea por lo menos una vez al mes será suficiente para lograrlo.
 Otro aspecto es el punto de cosecha de la parchita maracuyá, que está condicionado a la caída del fruto de la planta, se debe realizar por sí mismo y no de manera asistida, no se debe desprender ya que puede no estar apto para su consumo. Por otro lado la cosecha se debe realizar diariamente para evitar la posible pérdida en la calidad del fruto por pudrición, sobretodo en la época de lluvia o por quemado debido a la incidencia de los rayos del sol.
El cultivo de parchita maracuyá presenta un hábito de crecimiento de tipo trepador, es costumbre de nuestros productores realizar el tutorado en forma de trojas sin embargo existe el método de tutorado en espaldera que tal vez sea más eficiente. En capítulos posteriores se realizará una disertación de los posibles sistemas de tutorado con sus ventajas y desventajas.
Necesario es mencionar que en experiencias realizadas en la Estación Experimental Ing. Ricardo Araque (Montalbán- Carabobo) perteneciente a la Facultad de Agronomía de La Universidad Central de Venezuela, se realizaron varios ensayos con el cultivo de la parachita maracuyá, donde se logró determinar que las poblaciones para la siembra de este cultivo pueden estar entre 1333 y 4000 plantas por hectárea. Para esto siempre se mantuvo una distancia entre hileras de 2,5 m y se modificó la distancia entre plantas desde un metro (1m) hasta tres metros (3m), obteniéndose rendimientos cada vez mayores con el incremento de las poblaciones. Se observó además que mientras más alta era la población menor período de vida útil presentaba la plantación, pero se pudo realizar varios ciclos de siembra con la misma infraestructura, es decir lo que se pudo cosechar en tres años de manera convencional se obtenía en un período más corto y se pude repetir logrando un incremento satisfactorio de la producción (hasta 45.000 K/ha).

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